Residencia en Terapia Familiar

A lo largo de la historia de la psicología se han desarrollado diversas aproximaciones teórico–filosóficas respecto a la comprensión y explicación del ser humano. En dichas aproximaciones y especialmente en el campo de la psicología clínica, se han propuesto distintas nociones respecto a los procesos de formación de los problemas psicológicos y se han buscado medios para su solución.

La Teoría General de los Sistemas junto con la Epistemología Cibernética han sido la base para el abordaje de la terapia familiar que ha permitido la comprensión de los problemas psicológicos al tomar en cuenta las interrelaciones que se dan en los grupos sociales. La observación de la conducta en interacción continua con el contexto y el enfoque en la mutua determinación entre ambos han permitido comprender los procesos de cambio y retroalimentación que se dan en dichas relaciones. La Cibernética de segundo orden consideró la inclusión del observador en el sistema y su participación en el sistema observado, lo que permitió explicar cómo influyen los sistemas de observación en la construcción de la experiencia humana y en particular del trabajo terapéutico. Estos dos enfoques, aunados a las aportaciones de la Teoría de la Comunicación Humana, han sido la base de distintos modelos de intervención terapéutica, que han tenido un fuerte impacto en la comprensión e intervención de problemas de salud mental y en específico de las familias. Entre éstos se pueden citar los modelos estratégicos, estructurales, de terapias breves, el modelo de Milán, el enfoque de soluciones, entre otros.

Nuestro país enfrenta tres grandes problemas, concretamente aquéllos relacionados con la pobreza, la salud y la educación. En la solución de dichos problemas y los derivados de estos, se requiere de la intervención de diversas disciplinas, incidiendo cada una de ellas en la dimensión que define su propio campo disciplinar, como lo es el caso de la Psicología.

Los grandes problemas nacionales conllevan a otros más específicos, como lo son el gran número de casos de cáncer, SIDA, drogadicción, alcoholismo, depresión, analfabetismo, reprobación y deserción escolar, accidentes en el trabajo, discriminación en el trabajo, delincuencia, suicidios, violaciones, desintegración familiar y problemas de violencia, y discriminación a grupos minoritarios. Todos estos problemas de una u otra forma han sido abordados por los profesionales de la Psicología en su práctica clínica en instituciones de salud privadas o públicas. Sin embargo, aun cuando los servicios de salud aumentan, es cada vez mayor la desproporción entre las necesidades de salud y los recursos humanos y materiales disponibles para hacerles frente. El hecho de que los países dediquen a la salud una porción de su presupuesto, no significa un incremento cuantitativo de la salud de la población.

Esta situación sugiere de una u otra forma la necesidad inminente de la formación de personal altamente capacitado que haga frente a la problemática demandada por la población. En el caso del personal especializado en problemas psicológicos, es necesario formar psicólogos competentes, capaces de delimitar y detectar las variables asociadas a problemas psicológicos específicos y proponer alternativas de solución efectivas.

La Residencia en Terapia Familiar con enfoque sistémico y construccionista, propone capacitar al estudiante en una especialidad de la Psicología de alta calidad en el área de salud. Esta especialidad, con su visión integrativa, permite abordar los problemas clínicos desde un ángulo interaccional entre el individuo y los otros sistemas sociales (pareja, familia, sociedad), así como desde el Construccionismo Social y los modelos que se derivan de esta perspectiva, tomando en cuenta los diferentes contextos en los que se desenvuelven (contexto social, institucional, cultural, político y económico, etc.), el lenguaje y la construcción de significados. Los estudiantes conocerán y aplicarán las modalidades de intervención de los modelos de terapia, así como su evolución histórica, desde los enfoques centrados en estructura, en proceso, y en la construcción del significado. Conocerán también los fundamentos teóricos y filosóficos que los sustentan.

Perfil de ingreso

Perfil de egreso

El egresado, además de cubrir las competencias del Programa de Maestría de la UNAM, desarrollará las siguientes habilidades y competencias, específicas de un terapeuta sistémico-construccionista, dentro de un marco de respeto al código ético y de compromiso social:

I. Habilidades Teórico Conceptuales:

1. Conceptualizar los aspectos teóricos de los diferentes modelos expuestos en el programa.

2. Analizar y discutir la viabilidad de los modelos teóricos, proponer hipótesis explicativas.

3. Identificar la especificidad de los modelos y su aplicación clínica, tomando en cuenta los contextos que intervienen.

II. Habilidades Clínicas, Detección, Evaluación y Tratamiento:

1. Capacidad de observación del proceso terapéutico

2. Establecer un contacto terapéutico con quienes demandan el servicio

3. Entrevistar, generar una relación de colaboración

4. Técnicas de enganche y de alianza terapéutica

5. Definir motivos de consulta y demandas terapéuticas.

6. Evaluar el tipo de problema y opciones de solución

7. Definir objetivos terapéuticos de manera colaborativa con los usuarios.

8. Identificar necesidades y fuerzas dentro y entre los sistemas

9. Generar y/o aplicar la metodología derivada de los diferentes modelos clínicos para evaluar y tratar las demandas intra e interpersonales de los usuarios.

10. Formular hipótesis que promuevan el cambio o generen diferentes relaciones

11. Evaluar los resultados y terminar el tratamiento.

12. Crear e instrumentar herramientas o procedimientos innovadores para la evaluación de los procesos interaccionales, incluyendo el proceso de intervención y su seguimiento.

13. Reconocer la interdependencia entre el conocimiento científico, la práctica profesional y las

necesidades e intereses del usuario, con los diferentes contextos sociales y culturales en los que se desenvuelven todos, para su evaluación.

14. Seleccionar las técnicas y/o procedimientos adecuados para la intervención profesional, fundamentando sus elecciones.

15. Diseñar, seleccionar y aplicar los diferentes métodos, procedimientos y técnicas necesarias para incidir eficazmente en la problemática presentada en los sistemas: individual, conyugal, familiar y grupos específicos.

16. Acordar con el usuario el curso de acción terapéutica para responder a las necesidades y co-establecer un plan para el desarrollo del proceso terapéutico.

17. Elaborar reportes del tratamiento.

 

     

     

    III. Habilidades de Investigación y Enseñanza:

    1. Diseñar, aplicar e implementar proyectos de investigación sobre problemas o necesidades de los

    usuarios.

    2. Difundir conocimientos.

    3. Obtener datos acerca de las características (surgimiento, mantenimiento, severidad, etc.) de los

    problemas psicosociales en individuos, parejas y familias. Formular hipótesis sobre los factores involucrados.

    4. Diseñar un estudio siguiendo la metodología cuantitativa y cualitativa según sea necesario.

    5. Realizar análisis contextuales de los problemas clínicos para reflexionar acerca de su conceptualización y procesos inmersos.

    6. Diseñar y conducir proyectos de investigación aplicada en los diferentes espacios profesionales.

    7. Establecer las condiciones relacionales para el trabajo inter y multidisciplinario encaminado a la investigación aplicada.

     

    IV. Habilidades de Prevención.

    1. Elaborar programas y proyectos de salud comunitaria.

    2. Identificar procesos que ayudan a resolver o prevenir problemas familiares y grupales.

    3. Diseñar programas de difusión, educación e intervención para la solución o prevención de problemas psicosociales en el seno familiar y comunitario.

    4. Aplicar estos programas, en colaboración con los diferentes agentes, familiares e institucionales, que intervienen.

    V. Ética y Compromiso Social.

    1. Desarrollo de valores y actitudes en la persona del terapeuta, con un compromiso personal y social.

    2. Dar una actitud de respeto, confidencialidad y compromiso con las necesidades de los usuarios.

    3. Mostrar respeto y tolerancia hacia diferentes enfoques, disciplinas, colegas e instancias institucionales.

    4. Ser sensible a las necesidades de la población y responder a ellos de manera profesional.

    5. Analizar con honestidad su trabajo terapéutico, apegándose a las normas de la ética profesional.

    6. Actualizar e innovar sus capacidades profesionales de manera constante.

    7. Asumir la responsabilidad de solicitar terapia personal fuera del equipo de trabajo si el tutor lo considera necesario.

    Requisitos de ingreso

    Para ingresar al plan de estudios, los candidatos deberán satisfacer los siguientes requisitos:

    • Contar con título o acta de examen profesional de licenciatura en psicología o en áreas afines previa aprobación, en su caso, del Comité Académico del Programa.

    • Tener promedio mínimo de 8 en el último grado de estudios cursados.

    • Aprobar exámenes de conocimientos generales y específicos de la Residencia en la que se desea formarse.

    • Acreditar la comprensión de lectura de textos de psicología en inglés, presentando constancia expedida por el Centro de Enseñanza de Lenguas Extranjeras u otra institución reconocida o aprobada por el Comité Académico.

     

    • En el caso de los aspirantes extranjeros cuya lengua materna no sea el español, deberán demostrar un conocimiento suficiente del idioma, presentando Constancia expedida por el Centro de Enseñanza para Extranjeros.

    • Los estudiantes extranjeros deberán tener Visa de Estudiante al iniciar el proceso de admisión.

    • Comprometerse a dedicar tiempo completo al plan de estudios (40 horas semanales).

    • En caso de estudios realizados en el extranjero presentar los documentos apostillados.

    Requisitos de permanencia

    Los requisitos indispensables para que el alumno de la Residencia continúe en el Programa de Posgrado, son:

    • No recibir evaluaciones negativas más de una ocasión en la misma asignatura.
    • Cumplir con todos los requisitos académicos indispensables en cada semestre.